Con su particular timbre de voz y un carisma innato, Duani Ramos Álvarez, se ganó el afecto de la audiencia en la recién finalizada temporada del concurso televisivo Sonando en Cuba, aunque no llegó a la última jornada de la competencia.
Los caminos hacia el éxito suelen ser azarosos e intrincados. Si fueran llanos y simples, sólo conducirían al fracaso. Bien lo conoce Duani, ganador del Premio de la Popularidad en la recién finalizada temporada del concurso televisivo.
De formación autodidacta y enfermero de profesión, el joven habanero se presentó en las audiciones del programa por insistencia de su madre, Amarilis Álvarez Acosta. «Ella fue quien casi me obligó a dar el paso. Prácticamente lo hice para complacerla», confiesa el cantante.
Aunque ejerció durante años en el hospital militar Carlos J. Finlay, de Marianao, desde 2009 ha trabajado como profesional en diversas agrupaciones de música cubana, tales como Okan Dance, Bakuleyé y To’Mezclao. Sin formación académica, Duani llegó a la música por pura vocación.
No pocos desafíos tuvo que enfrentar el concursante. «Mi familia me apoyó en todo durante estos meses, monetaria y afectuosamente, para poder centrarme en el proyecto, en estudiar, para no tener la mente en las necesidades de la casa. Me dieron la tranquilidad al poner cada noche la cabeza en la almohada».
Decepciones? «Decepcionado, no. Excluido, sí. Porque la tendencia fue a inclinarse hacia los soneros, que no era mi fuerte. Yo sabía que podía ponerme ese traje, porque estudiaba para ello y conocía mis límites. Siempre intenté lucir bien sobre el escenario, y si me mandaban para la zona caliente, bueno…»
Planes? Por el momento, «lanzarme como solista. La empresa RTV Comercial me patrocina. Con la ayuda de otros músicos consagrados y mi trabajo, podré proseguir mi carrera como Duani Ramos».
Y finalmente, el agradecimiento al público… «No puedo cerrar la entrevista sin agradecerles, porque fueron ellos quienes me hicieron triunfar, quienes votaron por mí. Me siento altamente gratificado. Si pudiera los besaría y abrazaría a todos, pero la única manera que tengo de retribuir ese cariño, lo único que puedo hacer, es seguir cantando para ellos.»